Sal & Soul: Bienvenidos a bordo.

Hace más de una década, me senté tras el ordenador para narrar una historia titulada "Rumbo al Caribe". Aquella vez se trataba de elegir, de ser auténtico, de ser consciente del tópico que todos conocemos y pocos interiorizamos que vida solo hay una y no es eterna. Dejé mi trabajo y cumplí mi sueño, crucé el Atlántico desafiando al gigante azul, pero sobre todo desafiando la estructura moral que la educación y la sociedad habían tallado en mí, buscando respuestas que solo se encuentran cuando pierdes de vista la costa. Fue vivir un sueño compartido con una mujer casi desconocida, que fue el catalizador perfecto del plan secreto que llevaba urdiendo hacía ya varios años . Aquella travesía no solo marcó nuestro cuaderno de bitácora, sino que forjó los cimientos de lo que somos hoy. Ella, mi compañera de guardia en aquellas noches atlánticas, es hoy además la madre de mis hijos.

No es mi primera vez. El mar ya me ha hablado antes, me ha puesto a prueba y me ha regalado sus silencios. Pero esta vez, el barco es más grande y el propósito, mucho más profundo. No vuelvo al mar para encontrarme, vuelvo para enseñar a vivir.

¿Por qué Sal & Soul?

Mucha gente me pregunta por el nombre. Parece un juego de palabras, y en parte lo es, pero nace de una necesidad visceral de equilibrio. Es el resultado de un trabajo de introspección, del darse cuenta de lo frágil que es ese equilibrio vital para algunas personas a las que la oficina se le queda pequeña y los días se les quedan cortos.

SAL. La Sal es el elemento tangible. Es el cloruro sódico que se cristaliza en la borda del barco y esa saladina que se nos pega a la piel después de una mala ceñida. Es el olor del Mediterráneo y el sabor del esfuerzo. Pero, sobre todo, SAL es una orden. Es el imperativo que dicta mi corazón cuando olvido lo afortunado que soy y que la vida termina. Es ese grito interno que dice: "¡Sal!". Sal de la zona de confort, sal de la estructura que te dice cómo "debería" ser tu vida. Es la acción de salir al encuentro de lo incierto.

SOUL. El Soul es la emoción. Es el alma que se expande cuando el sol brilla sobre el agua y el único sonido es el graznar de las gaviotas y el romper de las olas. El Soul es ese viaje hacia adentro, el silencio necesario para escuchar lo que realmente importa. Es el sentir intenso de cada momento privilegiado. Es la conexión espiritual con el entorno que quiero que mis hijos respiren. Curiosamente, es en lo más profundo de nuestra "Soul", en ese espacio de paz absoluta, donde el alma susurra con más fuerza la misma palabra: "Sal".

Un Proyecto de Equilibrios

Este blog no será un manual de instrucciones, sino un testimonio de vida. Aquí no hay poses, solo momentos. Quiero documentar cómo es vivir con intensidad cada granito de sal, enseñando a mis hijos que lo estándar es una opción tan válida como cualquier otra, si es tu corazón el que lo decide, pero que el mundo está lleno de otras realidades esperándonos fuera del puerto. Quiero que aprendan a habitar ese equilibrio entre la responsabilidad de aprender, el compromiso de cuidarnos unos a otros y el derecho irrenunciable a, simplemente, disfrutar.

La vida es un juego de equilibrios que un día termina. Y antes de que el tiempo dicte su última sentencia, nosotros hemos decidido llenarnos la piel de sal y el alma de momentos.

Bienvenidos a bordo de Sal & Soul. Empezamos.

El Pelícano y una de sus proas cortando el mar en calma.

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